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ERA, una experiencia educativa conectada al entorno

La Escuela Rural Activa (ERA) de Vall de Almonacid, una experiencia educativa conectada al entorno

En el aulario de la Escuela Rural Activa (ERA) de Vall de Almonacid este ha sido un año muy especial, un año de descubrimientos, aprendizajes al aire libre y de nuevas amistades.

La ERA se consolida como una iniciativa pionera en el aprendizaje experiencial ligado al territorio que ha demostrado cómo una oferta educativa diferente y conectada con el entorno representa una estrategia fundamental ante los procesos de despoblamiento.

Han sido muchas las experiencias que nos recuerdan el enclave privilegiado en el que nos encontramos, la interpretación del patrimonio al servicio de la educación pone en valor los estilos de vida rurales, nos conecta con la tradición y la comunidad. Ahora finalizamos un año lleno de experiencias en el que multitud de agentes sociales han participado en la educación de los más pequeños poniendo de manifiesto que no se puede dinamizar una escuela sin dinamizar a la comunidad.

La ERA ha trabajado el patrimonio natural del Parque Natural de la Sierra de Espadán para conocer el territorio así como su fauna y flora autóctona mediante la participación activa en su conservación. El cangrejo autóctono (Austropotamobius pallipes), el gallipato (pleurodeles waltl) y los triops son las especies que han escogido la ERA de Vall de Almonacid para repoblar los ecosistemas de la localidad, con el apoyo de los técnicos del Parque Natural de La Sierra de Espadán y de los técnicos de vida silvestre de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica. Los niños y niñas de la escuela se han involucrado en el proyecto de cría y reproducción de los triops así como en la selección de los espacios más adecuados para la reintroducción de las tres especies. La suelta de dichas especies ha participado tanto el alumnado como el equipo docente y las familias en una metáfora en la no solo se devuelve vida a la escuela sino también a los espacios de agua de la localidad.
De la mano de vecinos y vecinas de la comunidad se ha puesto en valor el patrimonio inmaterial y cultural de los oficios tradicionales, el particular vocabulario de la zona y los conocimientos agrícolas ancestrales. En relación al patrimonio material, se ha prestado particular atención al Castillo de Vall de Almonacid que ha devenido escenario de diversas actividades en las que los más pequeños han entendido su importancia histórica a través del juego. También se han trabajado vestigios de la Guerra Civil visitado las trincheras de la Costalata y refugios cercanos al pueblo.
El huerto comunitario ha sido un espacio de encuentro entre niños, comunidad y familias. Hemos aprendido al ritmo de la tierra, conectando con la alimentación saludable y siendo conscientes del papel fundamental de la agricultura en la cultura comunitaria.
Durante tres meses, además del alumnado del aulario, decenas de niños y niñas han podido disfrutar todos los sábados de las extraescolares de la ERA, siendo partícipes de la metodología vivencial que se ofrece, conociendo el patrimonio cultural, natural, material e inmaterial del municipio. Se han tratado temas como el ciclo del agua, los juegos tradicionales, la memoria de la guerra civil, los oficios tradicionales, la historia del castillo de Almonacid, las especies autóctonas y la tradición agrícola en el huerto comunitario.
Además, durante todo el mes de junio se están organizando rutas interpretativas por los senderos del municipio en las que se ha dado a conocer las trincheras de la Costalata de la Guerra Civil, la ruta de los oficios tradicionales con sus corrales y pasando por alcornocales únicos y la ruta de manantiales y fuentes que nos recuerdan el enclave maravilloso en el que nos encontramos. A parte, se ha realizado una ruta interpretativa y teatralizada para toda la familia en la que hemos conocido la nueva ruta de la biodiversidad atravesando un acueducto y llegando hasta la balsa en la que se ha realizado la suelta de cangrejos autóctonos.
En este momento en el que todos y todas nos despedimos para reencontrarnos fuera de la escuela, nos sentimos muy contentos y contentas de lo que hemos vivido durante el curso. Asimismo respiramos aliviadas al comprender que el aulario del municipio ya no se encuentra en peligro de cerrar puesto que a estas alturas contamos con cuatro nuevas matriculaciones. Nos reafirmamos en el ejemplo, la escuela rural y pública tiene mucho que ofrecer a la educación y un modelo que ponga este potencial en el centro, puede ser una clara solución a los actuales procesos de despoblamiento en la España rural: una educación abierta a su comunidad, que vincule al alumnado con su entorno cultural, social y natural. Es el momento de reconectar con la naturaleza para reivindicar una educación que dignifique y cree referentes en los estilos de vida rurales.

ERA

Vall de Almonacid

Vídeo presentación Escuela Rural Activa

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